Pensé que me demoraría poco en comer esta noche, pero no consideré que tenía que prender la calefacción por el frío sureño, ducharme por haber ido al gimnasio, lavar loza que tenía acumulada y cocinar algo a falta de mi querida y deliciosa muleta que es el pan.
Lo bueno es que tengo comida para el almuerzo de mañana y quizás el domingo porque tomé el camino fácil en lo que respecta a alimentación: los infaltables fideos con salsa. Solo queda asegurarse de una buena ensalada mañana y alguna proteína.